GUADAÑA - Karma

Si algo podemos esperar de los grupos de la “vieja guardia” del heavy metal nacional es una constante recapitulación de sus viejas glorias que mantengan el interés de sus inseguros y obsesionados fanáticos, los cuales despotricarían al menor indicio de cambio. La realidad es muy distinta, sin embargo; el estancamiento artístico no beneficia a nadie, y por muy influyente que pueda ser cualquier grupo, ello no justifica una reiteración insulsa de los grandes éxitos de una banda. Es por eso que es un auténtico placer poder ver trabajos como Karma, el nuevo LP de Guadaña, que nos va a demostrar por qué debemos mantener siempre agudos nuestros filos y nuestras mentes.  

Lo primero que llama la atención sobre el disco es el sonido descarnado y carente de refinamiento que se gastan en esta ocasión, el cual transmite toda la visceralidad y rabia contenida de los temas que nos presenta el legendario grupo. Con unas guitarras agudas, que suenan como piedras rechinantes, y una batería que prima predominantemente por encima del resto de los instrumentos, se manifiesta abiertamente que este va a ser un disco pleno de agresividad y ritmos trepidantes, que serán la base para un heavy metal de corte distintivamente nacional de la más alta calidad, y que, una vez más, deja claro que estos veteranos siguen dando la misma caña que han dado a lo largo de toda su extensa carrera, y que han sabido adaptarse a los nuevos estilos y mantenerse relevantes a través del tiempo.  

"Karma es un disco de heavy metal de corte distintivamente nacional que hará las delicias de todos los fanáticos del metal de cualquier tipo, ya que contiene influencias para todos los gustos."


Y es que, como he repetido hasta el hastío, si bien la innovación y la experimentación son imprescindibles a la hora de hacer progresar cualquier estilo musical, y a la música en sí, no se debe comenzar nunca una casa por el tejado, ni olvidar las raíces en las que se basan las nuevas tendencias, ya que no solo implicaría esto una pérdida de todo el material que vino antes, sino una muy probable pérdida de la dirección en la que se quiere enfocar el progreso (ha ocurrido anteriormente, y volverá a ocurrir).

"El disco está dotado de una sobredosis de energía"

La fórmula que Guadaña emplean en este trabajo está desgastada, sí, pero la energía que le insuflan le da un nuevo y resplandeciente brillo a un sonido que sabe a viejo, y a su vez, está envuelto de un frescor inigualable


Temáticas oscuras, mitología nórdica, venganza y retribución; guitarras chispeantes y líneas de bajo pesadas como yunques; voces vociferantes de todos los tipos y registros, que recuerdan a los gritos de las almas en pena, y coros épicos que recuerdan a arengas a un ejército de fanáticos con los puños en alto y los cuernos extendidos.: todos elementos que hemos oído y visto antes, pero al mezclarlo con elementos nuevos, como breaks más duros que una notificación de desahucio, un sonido depuradísimo y moderno, y el puntual, pero muy acertado uso de teclados, obtenemos temas de una calidad insuperable, como el que da nombre al álbum, Karma, el cual fácilmente puede ser mi tema favorito del álbum, y que recomiendo no saltar bajo ningún concepto.  

En resumen, estamos ante un excelente disco de heavy metal nacional que hará las delicias de cualquiera, no solo de los más acérrimos fanáticos del producto español, sino de cualquiera que tenga ganas de disfrutar de un buen álbum de música, ya que no hay un segundo que tenga desperdicio en este trabajo. Encarecidamente recomendado, me quito el sombrero ante la labor del grupo: han conseguido superarse una vez más

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Comentarios: 1
  • #1

    Pablo "Aliscar" Alarcón (miércoles, 05 abril 2017 13:43)

    Da gusto encontrarse con este tipo de reseñas. Acertada, punzante y que transmite ganas por descubrir lo nuevo de Guadaña.