DAGORLATH - Última Alianza

Siempre es grato recibir un nuevo álbum de un grupo local al que sigues, con el que has tenido contacto y a cuyos conciertos asistes con regularidad. Más grato todavía es si ese grupo es uno de tus grupos de power metal locales favoritos, y más aún si la temática central que tratan en sus letras versan sobre el mundo y el lore de El Señor de los Anillos. Es, por lo tanto, un auténtico privilegio poder hacer crítica sobre el nuevo disco de Dagorlath, Última Alianza. 

Última Alianza se abre con una introducción instrumental cortesía del sintetizador que, durante minuto y medio aproximadamente, nos arropa en una laminada y melancólica melodía de cuerdas en armonía antes de que un drone de impactos resuene constantemente durante el resto de la introducción mientras se re-evalúan los temas expuestos en la primera mitad del mismo, antes de lanzarse al galope a lomos de Sombragrís en el tema Mithrandir, el cual desde el primer instante nos deja claro tanto el punto más fuerte del álbum como su mayor debilidad.  

"La calidad musical del nuevo trabajo de Dagorlath es superlativa"


Si bien desde que escuchamos los riffs iniciales de Mithrandir podemos estar seguros de que Dagorlath nos expondrá una música de calidad superlativa acompañada de unas temáticas que harán las delicias de los más aficionados al power metal de pura cepa (no hay más que ver el nombre del primer tema, el cual es el apodo Sindarin, que significa peregrino gris, que las gentes de Gondor empleaban para referirse a Gandalf el Gris en la saga de El Señor de los Anillos), no cabe tampoco ninguna duda de que la producción no es, ni muchísimo menos la más acertada para este tipo de música, algo en lo que haremos hincapié en más profundidad más adelante.  

"Las composiciones, si bien intrincadas y llenas de matices, son fáciles de seguir y accesibles para todo el mundo"

Antes que eso, sin embargo, creo que cabe destacar los aspectos positivos del álbum, puesto que no son pocos. Como hemos dicho antes, la calidad musical que los músicos de Dagorlath ofrecen es poco menos que brillante, ofreciéndonos una variedad en las composiciones que rivaliza con la de muchas de las bandas de mayor renombre dentro del género, intrincadas estructuras que, sin ser indescifrables, dejan al oyente deseando saber qué habrá en la próxima sección, tras el próximo giro, de cada canción.  


Los riffs son una auténtica gozada, y los tonos de los instrumentos de cuerda acompañan notablemente bien al de la voz (la cual, como viene siendo costumbre por parte del vocalista de Dagorlath, es tan apropiada para la banda como hábil es el vocalista para darle forma a lo que canta), creando una aterciopelado y sedoso tapiz sonoro que envuelve al oyente en las historias que cuentan las letras, las cuales son de una calidad compositiva excelente, me permito añadir, y no se podía esperar menos de este grupo, ya que la temática que tratan, además, lo requiere.  

Sin embargo, no puedo evitar sentir que las canciones se exceden en demasía en su extensión, tanto global como en una gran parte de los segmentos individuales, algo que una mejor producción podría haber suavizado notablemente, pero tal cual se nos presenta el disco, no solo no es el caso, sino que temo que es una oportunidad que los músicos han dejado pasar, de, o bien darle una mejor producción a su disco o de dividir el disco en dos, ya que no exagero cuando digo que aquí hay suficientes buenas ideas para llenar un álbum doble con facilidad.  

"Las letras están a la altura de lo que venimos a esperar de los chicos de Dagorlath, y sirven muy bien a la temática"


Y por fin, llegamos a la espinosa cuestión de la producción del sonido, la cual es, francamente, lamentable, aunque por todas las buenas razones. Digo que es lamentable porque es una auténtica lástima imaginar que este disco podría haber sonado de otra forma, y encontrarme con esto me parte el alma. Siendo un gran seguidor del trabajo de Dagorlath, resulta verdaderamente anonadante ver las decisiones respecto a su sonido que han tomado en este trabajo, y no puedo evitar preguntarme dónde quedaron sonidos como el de Inmortal, ya que al oír Última Alianza, no puedo evitar sentir que se trata de una versión descafeinada de lo que ya nos ofrecieron en su día, y que tanto gustó.  

"El sonido y las composiciones de Última Alianza reflejan el proceso de madurez del grupo como conjunto"

Casi da que pensar que quienes produjeron el disco no tenían los mejores intereses del grupo en mente, o que, simplemente, no sabían cómo producir un disco de este género. Por una parte, las guitarras y la batería suenan completamente vacías de fuerza y brillo, carentes de esa chispa que distingue a un buen grupo de power metal, y que podría haber hecho de este disco un nuevo hito en la carrera de esta banda ilicitana.


Además, si bien las composiciones y el sonido global del disco tienen un aire mucho más maduro, mucho más asentado y desarrollado que discos como Génesis o Inmortal, también es cierto que Última Alianza es un disco carente de gran parte de la energía que tuvieron esos discos anteriores, algo que seguro se echará en falta en los directos, al menos en lo que al aspecto musical se refiere, si bien no al de la puesta en escena ante el público, algo en lo que Dagorlath siempre han demostrado ser unos auténticos portentos.  En resumen, si bien opino que Última Alianza es un gran disco, verdaderamente brillante en algunas de las áreas que más se deben tener en cuenta a la hora de hacer una crítica de un disco de power metal, no llega a ser un trabajo mejor porque algunos aspectos muy concretos se lo impiden, algo que espero que sepan corregir para su próximo trabajo, aunque me reservaré parte de mi veredicto para cuando escuche estas piezas en directo, ya que no me cabe duda de que su calidad mejorará muchísimo

Serrant

 


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