IMMORGON - And Thus We Raid

Tras haber estudiado cómo Hard Love creó una obra maestra de calidad en ejecución y buen gusto, nos llega otra banda, Immorgon, que está dispuesta a demostrar que ellos son capaces de brillar por las mismas razones en su LP debut, el cual se hallan ahora mismo presentando en su gira, y que estoy seguro captará la atención de más de un acólito de sangre nórdica. Poneos los cascos con cuernos (soy consciente de la inexactitud histórica) y armaos con vuestros fieles escudos, puesto que nos disponemos a asaltar. 

Lo primero que me gustaría destacar de Immorgon es su innegable capacidad para componer riffs tan cañeros como duros, que golpean con la ferocidad de un martillo de guerra. Los guerreros de 6 cuerdas combinan una guitarra tocando un ritmo y otra tocando una melodía en un tono más alto, la voz se une para dar pie a segmentos coordinados rítmicamente, que simulan los asaltos de los hijos de Odín sobre las playas de sus víctimas, y la pesadez que transmite toda la pieza es simbólica de la lluvia que cae como dagas sobre las espaldas de los marineros norteños.

"La capacidad de los músicos de Immorgon de componer y ejecutar riffs tan cañeros como duros es innegable"


Siendo el metal vikingo un género definido en sí mismo, pero que bebe de muchos estilos como el death metal, el black metal y el folk entre otros, es de esperar encontrar un cierto grado de variedad en las composiciones de Immorgon. Pero para que esta variedad pueda darse, los músicos han de saber transicionar bien entre un segmento, con su estilo, a otro que emplee un estilo totalmente diferente. Las transiciones entre segmentos, por fortuna, se ejecutan extraordinariamente, y es quizás uno de los aspectos que más respeto en una banda de este subgénero. Sin embargo los segmentos en sí a veces parecen no acabar de combinar bien entre ellos, casi como si perteneciesen de manera más natural en otros temas del mismo grupo. Quizás algo más de atención en el departamento de edición sería necesaria para acabar de cruzar el puente que les separa de alcanzar la sublimación de su existencia en el banquete del Padre. 

"El género que Immorgon practica es notorio por requerir de mucha variedad, que los músicos ejecutan bellamente"

Por otra parte, no puedo evitar sentir que la producción de este LP está ligeramente sobreprocesada. Los instrumentos, al igual que la voz, dan la sensación de haber sido muy retocados en el estudio, lo cual, en mi experiencia, suele ser debido a las exigencias que la dinámica y el volumen de la música de estos géneros imponen sobre los productores y las limitaciones que estos y la banda puedan tener para llegar a conseguir un sonido medianamente limpio. Y no niego que en este caso, lo hayan conseguido, pero cabe preguntarse a qué coste. Asimismo, tengo una especial fijación con la batería de este LP, ya que desde el primer tema, es el instrumento que más destaca por parecer artificial, por no decir que los volúmenes están descompensados: a veces la batería se oye en exceso, y otras veces, ni muchísimo menos lo suficiente. 


Si las ansias de sangre y la furia asesina que despierta este LP no han dejado inválida vuestra memoria a corto plazo, recordaréis que, al principio de la crítica, he expuesto que a veces un álbum no necesita innovar para destacar. Dicho esto, siempre se agradece un mínimo de innovación, siquiera un intento de realizarla. Desafortunadamente, And Thus We Raid no es el LP que nos brindará esto, ya que se trata de un disco carente de ningún tipo de innovación significativa, aunque no por ello de variedad dentro del género que practican, como ya hemos expuesto anteriormente. Incluso en los momentos en los que la música toma un segundo plano y nos dejan oír sonidos de batallas y cantos en lo que asumo debe ser noruego, no dejan de ser detalles que hemos visto anteriormente en otros grupos de este subgénero. He llegado a tener que asegurarme de que no estaban haciendo una versión en alguna ocasión mientras escuchaba el LP, ya que, cuando empezó a sonar Svartheme sinceramente creí haber metido Into The Water, de Dethklok nada menos, en la lista de reproducción. 

Por otra parte, si eso no es un impedimento para el disfrute de este disco, entonces, lo recomiendo encarecidamente, ya que, a pesar de carecer de innovación, el terreno que pisan es tan sólido como las pisadas con las que marchan a la batalla, por no decir que la segunda mitad del LP me parece infinitamente superior a la primera en creatividad y ejecución, por lo que aconsejo paciencia antes de que comience la auténtica batalla, y algunos temas, como God of Blood, conseguirán mover a las audiencias de sus conciertos sin lugar a dudas. Asimismo, creo que es bueno que existan este tipo de contrastes en el repertorio de una banda. Ello asegura que los seguidores no estén ni demasiado parados y hastiados de esperar a que la banda decida crear turbulencias entre las mareas del público, ni tan agotados por capear el temporal que no puedan disfrutar apropiadamente de lo que la banda ofrece.

"Si la falta de innovación no es un impedimento para el disfrute de este disco, lo recomiendo encarecidamente por lo sólido de su ejecución"


Las voces son otro aspecto del disco que no me acaba de convencer. No es que hagan nada mal, en absoluto, pero, una vez más, me parece que se mantienen dentro del terreno de la seguridad, sin experimentar ni arriesgar, y con una técnica que es, simplemente, aceptable. Todo esto se aplica salvo en Death Upon Lindsfarne, donde hay un breve segmento de voces limpias que, tanto por el contraste como por el agradable tono del vocalista, suenan a la gloria vikinga en el momento de la muerte y ascensión al Valhalla de mano de las valquirias. Después de escuchar este tema, me quedó claro que el grupo es capaz de mucho más, de salir de sus zonas de confort, y no me cabe duda de que debe ser uno de los temas favoritos del público en directo. Esto se ve reforzado cuando escuchamos el tema que dio nombre a su EP, el cual les permitió seguir adelante con otros trabajos, The Everchosen, el cual es un brutal asalto a los sentidos, con una estudiada composición. Una pieza que brilla con fuerza propia, y arrolla a todos quienes la escuchan. El grupo necesita explorar más estos contrastes que tanta vida y color le dan a su trabajo. 

En conclusión, estamos ante un grupo que, si bien ya ha ascendido gran parte del camino hasta llegar a donde quieren estar, aún tienen algo de tramo que recorrer, pero las huellas que han dejado en la nieve tras de sí son testigo más que fiel de lo que son capaces de hacer, ya que son profundas y definidas, y solo auguro un próspero y brillante futuro de saqueos y pillajes para esta banda. Ansío fervientemente ver su siguiente trabajo, de eso no hay duda. 

Serrant


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