NOCTEM - Haeresis

No es fácil sobreestimar la cantidad de bandas de los subgéneros de black y death metal que pueblan la escena amateur nacional; incluso con los requisitos técnicos necesarios para la ejecución de dichos subgéneros, no hay escasez de multitudes que se lanzan al disfrute turbulento de estas oscuras mezcolanzas. Sin embargo, también es notable la escasez de bandas nacionales que alcanzan algo de renombre en este ámbito.

Sea por la inflación de grupos, por la abundancia de detractores, por el escaso nicho que satisfacen estos grupos, la realidad es que conseguir destacarse en el ámbito de los subgéneros extremos del metal está demostrando ser una tarea ardua cuanto menos, pero aquellos que lo consiguen, lo consiguen con una soltura y un éxito sin precedentes, convirtiéndose, a menudo, en objeto de culto no solo a nivel nacional, sino también en algunos de los más gélidos bastiones del metal extremo, como es el caso de la banda que hoy nos ocupa: Noctem. 

"Noctem hace gala de una soltura sin precedentes en su último trabajo"


Noctem es un nombre que inspira respeto incluso para aquellos menos versados en dichos subgéneros, entre los cuales me cuento. Resulta casi imposible fingir ignorancia ante uno de los grupos más influyentes y destacados del metal extremo español, sea por su presencia perenne en carteles de festivales a lo ancho y largo de todo el territorio nacional o por su particular marca de sonido que, tras muchos años funcionando como una bien engrasada máquina de producir trabajos de calidad, ha dado como fruto su último trabajo, Haeresis, el cual podría fácilmente ser el más diverso de su discografía. Los puristas, sin embargo, no deberían tomarse esto con escepticismo, ya que incluso en sus experimentos con el material establecido hay algo para disfrutar.  

"El nombre de Noctem inspira respeto incluso en aquellos menos versados en el subgénero."

Antes de lanzarnos de cabeza al meollo de la cuestión, me gustaría hacer un breve apunte sobre una cualidad de la voz que me ha sorprendido gratamente. Quien me haya leído de manera habitual sabrá que defiendo fuertemente la necesidad de depurar el dominio del inglés si se pretende cantar en dicho idioma, y que condeno fuertemente el intento de emplearlo de manera inexperta “porque nadie va a entender lo que decimos igualmente”. No solo demuestra esto un fuerte desprecio hacia los potenciales fans de quienes defienden este tipo de manidos argumentos, sino una resentida incapacidad de mejorarse a sí mismos.


Es, por lo tanto, gratificante, ver un grupo de fama internacional que emplea el inglés con tanta soltura y , tanto en la escritura de las letras como en la pronunciación de las mismas, llegando al punto de que resulta más fácil comprenderles, incluso a través de los guturales, que a otros grupos que emplean también el inglés con voces limpias, aunque no sé si eso dice más de Noctem o de quienes intentan usar el inglés sin saber muy bien cómo.  

Y con esto dicho, me gustaría decir que Haeresis me ha parecido un disco enormemente disfrutable, y que tumbará los prejuicios de muchos que defienden que el metal extremo solo se puede disfrutar en directo “porque todo suena igual y solo sirve para hacer mosh pits (pogos)”. Se puede percibir no solo el irrefrenable talento de los músicos, sino también el esfuerzo que han invertido en crear un trabajo digno de la marca que defiende su nombre, y siendo este su cuarto trabajo desde que la banda empezó a producir álbumes completos en 2009, no parece que vayan a bajar el ritmo o la calidad de los mismos. 

"Los fans estarán encantados de ver a los valencianos dando más guerra que nunca."


 Los fans estarán encantados de ver a los valencianos dando más guerra que nunca, con más creatividad y un sonido más estudiado que el que hemos podido ver en sus anteriores trabajos. Y es que Noctem no son solo una fuente constante de ruido sin sentido, como a muchos detractores les gustaría hacer creer, sino que demuestran un solvente control de la creación de estructuras duras como rocas en sus temas. Dicho de otra forma, ninguna de sus canciones, aún formando un conjunto cohesivo sólido cual plancha de hierro entre ellas, carece de un elemento identificativo que la haga brillar por sí misma, sea por los elementos estructurales que los músicos incluyen en ellas, o por el increíble control del cromaticismo del que hacen gala los valencianos para crear melodías que incitan a la locura, sin por ello ser un asalto a todos los preceptos musicales que identifican a una buena melodía, o a una buena pieza musical. 

"Noctem no son solo una fuente constante de ruido; demuestran un solvente control de la creación de estructuras sólidas."

Como he dicho antes, Noctem no son ruido por amor al ruido, y saben muy bien qué se hacen, lo cual demuestran mediante la inclusión de elementos sonoros que apoyan a la atmósfera que genera el disco tanto en su escucha en casa como en directo, como podemos ver en The Submission Discipline, uno de los temas que más me ha llamado la atención del disco, el cual viene inmediatamente seguido de Blind Devotion, que nos demuestra que la velocidad por amor a la velocidad no es el único idioma que hablan estos adalides del caos. Su dominio de la estructura no solo se limita a la de las canciones individuales, sino también a la estructura global del álbum, como muy bien muestran en la transición de The Dark One al tema homónimo del álbum, Haeresis, lo cual refuerza la cohesión del álbum aún más.


Si bien el álbum deja muy poco que desear, sí que hay un par de cosas que me gustaría resaltar: la primera es que, si bien no están totalmente ausentes, los pocos solos de guitarra que tiene el disco, y aún a pesar de no ser algo por lo que destaque el género, brillan con tanta fuerza que nos hacen desear que se hubiesen incluido alguno que otro más, sobre todo teniendo en cuenta la capacidad para la creación de estructuras musicales tan fuertes que solo Noctem parece saber hacer. Pero la realidad es que no oímos un solo casi hasta el quinto tema del álbum, The Dark One, y tras oír ese, la ausencia de solos en más canciones se vuelve aún más amarga.  

Por otra parte, me gustaría destacar que, si bien la producción es de una calidad superlativa, y muy apropiada para el género que estamos tratando, siempre opino que me gustaría escuchar un disco de este tipo de metal con algún que otro cambio en cuestiones de producción que los haga destacar en ese ámbito respecto a otros grupos. En otras palabras, la producción y el sonido de la banda está increíblemente bien generado y estudiado, pero no destaca, no sorprende, y creo que es lo que le hubiese faltado a este álbum para acabar de ser una joya.

"La producción es de una calidad superlativa y muy apropiada al género de la banda"


Lo poco que puedo criticar de este CD son apenas unas pocas cuestiones de gusto personal, sin embargo. No os equivoquéis, estamos ante un trabajo que nos alegraremos de que incluyan en los setlists de sus próximos directos, y que disfrutaremos como enanos. Aconsejaría el uso de protección si os proponéis entrar a un pogo generado por uno de estos temas, o podéis sufrir en vuestras carnes la fuerza que Noctem ha impreso a fuego en el sello de este álbum.

Serrant

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