TRAXILIUM - Contra El Abismo

La espera se ha hecho larga, casi interminable. Se oían murmullos, demos por aquí, fragmentos por allá, rumores y habladurías. Pero, por fin, ha llegado a nuestras manos el primer trabajo completo de Traxilium, banda compuesta por miembros de distintos puntos de la provincia de Alicante, de distintos géneros del elenco de todo lo que entra bajo la calificación de "Metal", y que no va a dejar a nadie indiferente. Ni sin al menos un hueso roto. Abrochaos los cinturones, porque, en esta ocasión, tenemos una auténtica golosina de CD, y todo lo que diga yo hoy aquí debe ir acompañado con un: "pero deberíais dejar de escucharme a mí y escuchar al disco en su lugar". ¿Preparados?

Desde el primer momento en el que le damos al play en el reproductor, sabemos que se nos viene encima algo bueno. La introducción, "Ignis Aeternus", nos asalta con un incandescente crescendo de intensidad que sirve de perfecto y casi imperceptible preludio a "La Nueva Era", debido a que ambas comparten clave y ritmo. Pocos álbumes cuentan con una intro tan apropiada al conjunto temático que van a ofrecer, y desde la intro, la impaciencia por escuchar más de lo que estos chicos tienen que ofrecer se vuelve muy palpable. 

"Desde el primer momento de la intro, sabemos que se nos viene encima algo bueno"


Y no nos faltaría razón. Desde los primeros acordes de “La Nueva Era”, se pone de manifiesto la incalculable capacidad técnica de todos los músicos de Traxilium: destacan las guitarras de Jesús y Álvaro, con riffs agresivos, pero melódicos, intercalados con armónicos de púa ensordecedores y fraseos que ponen de manifiesto sus respectivas habilidades, las cuales vemos desarrolladas hasta el extremo en los solos del álbum, muestra del afilado apetito que estos músicos demuestran por ofrecer solos de exquisito buen gusto, que demuestran las interminables horas de trabajo aplicadas a su realización. Apenas los primeros treinta segundos del tema son suficientes para que la banda haga notar que no tienen miedo de hacer cambios de ritmo (algo que se deja más que patente en el estribillo, el cual tiene que sonar absolutamente demoledor en directo), y los ejecutan con una soltura y entusiasmo que recuerda a bandas mucho más veteranas, y esto no es sino un indicativo de la amalgama de influencias que condicionan a este grupo, que son tan variadas como dispares, algo que no detiene a estos auténticos maestros a la hora de aglutinarlas dentro de su trabajo, y la facilidad con la cual lo realizan resulta verdaderamente anonadante, producto de una unión de carácteres e ilusiones que solo se da una vez de cada mil.  

"La batería y el bajo suenan absolutamente desgarradores"

La producción que Edu Guerrero ha aportado al álbum le ha dado un sonido verdaderamente atronador, y se nota el especial cuidado y énfasis que se ha dado a la batería y al bajo de José y Ramón, respectivamente, los cuales suenan absolutamente desgarradores (haciendo hincapié en que el doble pedal de Linares suena como una ametralladora con exceso de munición y escasez de necesidad de recarga), y son un contrapunto excelente a la abrasiva agresividad de las guitarras.


La voz de David nunca ha sonado tan bien, y he tenido el privilegio de escucharle en muchas ocasiones, en muchas bandas, y en muchos directos; la experiencia adquirida por los años le ha ayudado a madurar su propio estilo, y no hay ni que decir que se nota que está verdaderamente a gusto cantando en este conjunto, ya que su voz suena potente, pero refinada, con altibajos ejecutados con la maestría que le caracteriza, y con una pasión renovada en un trabajo en el que cree con todas sus fuerzas. Esto mismo puede verse en los diseños aportados al libro de letras, los cuales nos revelan una ilusión irrefrenable por ver realizado este proyecto, pareja al talento indiscutible como diseñador gráfico del que David hace alarde en las páginas que acompañan al CD de Contra El Abismo. El libro, asimismo, merece mención aparte, por el buen gusto en la disposición de las letras, lo impactantes que resultan las imágenes de los miembros de la banda, y por la conmovedora sección de agradecimientos.  

Contra el Abismo es un CD que me pone en una situación incómoda, ya que hacer un análisis canción por canción de cada uno de los temas que componen el trabajo sería hacerle un flaco favor al oyente potencial, ya que merece ser escuchado de forma individual por cada uno, para poder apreciar todos los matices que en él se hallan contenidos. En su lugar, veo más propicio hablar brevemente de cada tema, y qué es lo que cada tema nos deja adivinar sobre los entresijos creativos del conjunto.  

"Contra El Abismo es un CD que merece ser escuchado de forma individual para apreciarlo debidamente."


Es en “En Mi Tormento” donde más se puede notar la capacidad de crear un tapiz sonoro variopinto a la par que único de los miembros de Traxilium, pero quizás, lo más importante, sea la capacidad de edición que han demostrado sus miembros. Hablo con conocimiento de causa cuando digo que resulta difícil no excederse en repeticiones innecesarias de riffs, estribillos o estrofas compuestos por uno mismo. Después de todo, queremos que queden bien grabados en la mente del oyente, y sin embargo, es precisamente esta reiteración innecesaria y cansina la que nos puede hacer olvidar el tema que hemos escuchado, simplemente por desidia. No es el caso con Traxilium, por una sencilla razón: no son partidarios de la repetición excesiva e inmerecida de los fragmentos que componen sus temas, ya que cada uno de ellos brilla con fuerza propia, y más todavía cuando actúan en conjunto y se refuerzan entre sí. Cada canción se mueve ágil e indomable. Incluso cuando el ritmo disminuye, se puede intuir una inminente avalancha de sonido en el horizonte, y es lo que hace que este disco sea una auténtica delicia de escuchar; sin haber acabado de escuchar una sección, ya estamos esperando a la siguiente, y es algo que muy pocas bandas son capaces de provocar en sus oyentes, ese sentimiento de anticipación.  

"Hacen un trabajo increíble en su esfuerzo de mezclar estilos para construir el suyo propio"

Por supuesto, ningún grupo que pretenda conjuntar tantos estilos como lo hace Traxilium lo hará siempre de forma perfecta, ni mucho menos a gusto de todos. Si bien hacen un trabajo increíble en todos los aspectos, no puedo evitar sino sentir que en “La Herida”, la canción se hubiese beneficiado más de, como el inicio de la misma revela, adoptar un cariz más orientado al thrash metal. Digo esto porque, tras el inicio de la misma, auténticamente arrollador, se resuelve la tensión creada por el asalto sónico conjunto de los instrumentos de una forma un tanto desaprovechada, y que no acaba de cuajar del todo con lo anteriormente propuesto.


Sin embargo, me gustaría recalcar que esto no detrae de la calidad general del tema; simplemente, es una preferencia personal que me hubiese gustado ver explorada. También me gustaría hacer hincapié en el hecho de que el solo parece recorrer meandros de forma desorientada, sin encontrar un verdadero sentido de dirección, y que eso le hace extenderse de forma innecesaria, aunque es un verdadero deleite escucharlo mientras suena. Eso sí, el final de la canción no tiene pérdida alguna, y ya entenderéis por qué. Mi respeto por Ramón no ha hecho sino aumentar después de oírlo.   

De las influencias que se dan la mano en Contra el Abismo, quizás la que más me gusta, personalmente, es la de un power metal clásico, con todos los aspectos llevados al ciento veinte por ciento, y ningún tema es más representativo de esto como “Pide Perdón”, del que no hay mucho más que decir que no hayamos dicho ya y que el tema en sí no ponga de manifiesto. Riffs singulares, pero creativos, una batería que resuena exhultante durante todo el tema, y una letra de temática épica, noble, e inspiradora. Muy pocos grupos cultivan esta particular influencia, este género que tiene tan pocos defensores, y verlo representado con semejante destreza por Traxilium me hace saltar de alegría ante el prospecto de poder ir a un concierto a ver a un grupo que tiene todo lo que busco en un directo.  

"Es un auténtico deleite encontrar defensores del power metal clásico en su estado más puro"


Muerte y Gloria” quizás sea una de los temas que ha tenido uno de los trabajos en la letra más intensivos que he visto en mucho tiempo, y se hace notar el bagaje de David. Sin embargo, no me convencen tanto las rimas, ya que veo un excesivo uso de la “a”, asonante o consonante, para lograr musicalidad, lo cual no hace sino dejar de manifiesto una escasez de vocabulario que permita expresar otras ideas. Quizás una solución plausible a esto sería que todos los miembros del grupo colaborasen hasta cierto punto en la composición de las letras, aunque solo sea para sugerir alternativas. Sin embargo, no hay cuestión en el hecho de que “Muerte y Gloria” es el tema de David, donde se permite explayarse a su gusto y poner toda la carne en el asador. Armonías, falsetes imposibles, todo esto está aquí, algo que esperaba ver de este vocalista en su siguiente trabajo, y que no me ha decepcionado poder escuchar.  

"La afinidad entre la composición de Jesús y la potencia de percusión de José está más que manifiesta"

Mención aparte requiere la batería de José Linares, que hace de base ideal para las composiciones de Jesús, y esa afinidad entre ambos no está más expuesta que en “Contra El Abismo”, donde, si bien todos los miembros son protagonistas, poniendo toda la carne en el asador, y luego echándole keroseno de ochocientos octanos al fuego, quizás más así estos dos, con la notable intervención de Ramón después del primer estribillo, tanto con su técnica de bajo como con sus guturales. Sin embargo, el estribillo de este tema me parece algo largo de más, sin duda debido al exceso de letra, la cual, además, suena forzada, una minúscula lacra en lo que, por otra parte, es una demostración de la intensidad que pueden llegar a alcanzar estos chicos.  


Quisiera también hacer hincapié en el hecho de que muchas bandas nóveles se aprovechan de la facilidad con la que se componen las baladas, y la buena impresión que suelen causar, para convertir un buen tercio de sus trabajos en cortes fabricados como si de un producto industrial se tratase. Traxilium rompe moldes en este aspecto también, ofreciéndonos una sola balada, pero de tanta intensidad como “Contra El Abismo”, que resuena en nuestros corazones y que se merece ser recordada como uno de los mejores temas del disco, tanto por ser único en su especie como por tener un cuidado y un buen gusto inestimables, además de una letra preciosa, que David transmite con la dulzura de una nana. Yo, personalmente, la recordaré por no haber tenido que tragarme otras cuatro baladas más en el mismo CD, algo por lo que no puedo estar suficientemente agradecido a los chicos de Traxilium. No puedo sino suplicar que otras bandas nóveles se fijen un poco en estos chicos. 

Por supuesto, ningún grupo puede pretender vivir de un repertorio que suene bien en disco, pero abominable en directo (aunque algunos bien lo hacen, y durmiendo por las noches y todo). “El Rostro de la Venganza” es un ejemplo perfecto de un tema que, bien ejecutado en directo, fácilmente podría ser el primero del setlist, ya que tiene todo lo necesario para demostrar qué es lo que Traxilium trae al escenario, ensalzar a los asistentes y desatar más de una reyerta, y lo tiene todo en cantidades industriales. Eso sí, con este, y temas como “El Infierno Ante Mí” y “Guerra de Otros”, van a necesitar una unidad de intervención médica que comprenda quiroprácticos y una bombona de oxígeno dispuesta en el backstage. Si los pacientes serán los miembros de la banda, o los asistentes al directo, no puedo estar seguro.  

"El Rostro de la Venganza; El Infierno Ante Mí, y Guerra de Otros son los temas que definirán los directos de Traxilium"


Algo que resulta verdaderamente sorprendente sobre “Contra el Abismo” es la cantidad de colaboraciones que se han unido al esfuerzo de Traxilium, la más destacable siendo la de Javier Sáez, de Uve, en “Otra Realidad”, que forma un dueto fantásticamente bien estudiado con la voz de David, dos tipos de voz que encuentran armonía una en la otra, reforzándose y dando pie a un nuevo sonido. No quiero creer que tendremos la oportunidad de ver a estos artistas invitados compartiendo escenario con Traxilium, pero solo porque no quiero hacerme ilusiones irrealizables. Ahora bien, la sorpresa sería de agradecer, cuanto menos, y digna de honrar con los puños en alto y los cuernos extendidos.  

Por más que hable sobre lo que estos chicos han conseguido realizar en este disco, no será suficiente como para explicar la totalidad de mis sentimientos hacia el trabajo que nos han propuesto. Tiempo hacía que un disco no conseguía entusiasmarme tanto, y de qué forma. Espero que no sea mucho pedir que este conjunto trabaje durante muchos años, porque es lo que necesita la escena del metal nacional; grupos que de verdad tengan claro lo que quieren hacer, cómo lo quieren hacer, y que se tomen en serio sus proyectos. Aquí estaremos, luchando contra el abismo, de la mano de los chicos de Traxilium

Serrant

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