BLACK DESERT - The Road Is Open

Tras un breve hiato en nuestra producción periódica de críticas, volvemos a la carga, completamente renovados y repuestos de energías, esta vez con los chicos de Black Desert, los cuales nos presentan su segundo trabajo, The Road is Open, un álbum de indiscutible calidad cuyos toques orientales deleitan el oído y el espíritu, y cuyo ímpetu insta a iniciar una revuelta armada. 

Desde el primer momento, los chicos de Black Desert no pierden ni un segundo en poner de manifiesto qué es lo pretenden ofrecer en este trabajo. El inicio del primer tema, "Demonios" crea una atmósfera inquietante y tensa con el staccato de guitarra en tonos disminuidos que le da un tono oriental a la intro, antes de lanzarse a demoler tímpanos con un riff pesado donde los haya que no hace sino exacerbar la inspiración melódica árabe mencionada anteriormente. Todos los instrumentos actúan en conjunto para dar una base fuerte que contrasta con la dulce voz de la vocalista, la cual muestra una más que notable técnica de la que volveremos a hablar más adelante en la crítica.

"La vocalista muestra una voz dulce pletórica de técnica"

Sin embargo, antes de hablar sobre la voz de la cantante, parte fundamental del extraordinario sonido del grupo, me gustaría hacer un breve apunte y destacar que su acento inglés es mejorable, y algo de depuración la haría más fácil de escuchar, y aún más importante, de entender. Por otra parte, es muy superior al de muchos otros grupos de la escena amateur que deciden cantar en inglés, y las elecciones de técnica vocal de la cantante también son destacables, y hace que nunca se vuelva aburrida de escuchar, además de que la pasión que imprime en su canto suple con creces cualquier carencia que pueda tener en otras áreas

 


La estructura de “Demonios” es algo confusa (y es un problema que parece ser recurrente durante el trabajo), resuelve la tensión creada por el riff principal en la estrofa de forma algo apresurada, y se echa en falta una transición algo más suave empleando algún puente antes del estribillo. El cambio del inglés al español en medio de la canción es extraordinariamente chocante, no hace sino añadir a la confusión, y, si bien puede deberse a un exceso de eclecticismo por parte de los músicos, no hace que la confusión que crea sea menor. Creo que la banda, y sobre todo la cantante, se beneficiarían de elegir un solo idioma, y de adherirse a él con el fin de depurarlo al máximo.

Por otro lado, me gustaría destacar que la producción del trabajo es verdaderamente atronadora, todos los instrumentos están en perfecta armonía y equilibrio en todo momento, apoyándose mutuamente para no dar ni un segundo de descanso al oyente. Ardo en deseos de comprobar si suenan igual de bien en directo que en el disco, algo que no dudo, dada la cantidad de entusiasmo que se percibe en la realización del disco. No exagero cuando digo que podría recomendar este álbum basado solo en la calidad del sonido. 

"Los músicos muestran un extenso eclecticismo"


Me gustaría hacer un inciso en lo establecido anteriormente sobre la mezcla de influencias del trabajo. Los músicos ponen de manifiesto una cantidad de estilos abrumadora, quizás demasiada, aunque la forma en la que llegan al oyente hace que el trabajo sea dinámico e interesante, pero quizás algo disperso. Se pueden oír galopes guitarrísticos a lo Iron Maiden al lado de riffs demoledores más característicos de géneros más duros y oscuros, e incluso estribillos y secciones y estribillos que recuerdan a Amaranthe, y las transiciones ocurren de forma casi inverosímil, algo por lo que los músicos merecen la más alta de las condecoraciones, pero que hace que el oyente acabe por preguntarse qué tipo de disco está escuchando, y más importantemente, si los músicos mismos saben el tipo de música que quieren hacer, o si pretenden evitar un encasillamiento de forma deliberada y esta es su forma de conseguirlo.  

"Quienes tengan problemas de cervicales deberían evitar a este grupo en directo"

Volviendo al análisis de los temas, me gustaría hacer hincapié en el hecho de que el inicio de “Red Hour” se hubiese beneficiado de ser algo más directo. El motivo con el que el tema comienza nos hace pensar que la introducción se alargará más de la cuenta en un tema que desde el primer segundo promete ser ágil y veloz, lo cual no hace sino confundir al oyente una vez más. Durante el resto del tema, sin embargo, “Red Hour” no decepciona en ningún momento, con un estribillo que hará saltar a más de uno con los puños en alto, seguido de un break que golpea como un martillo. Espero que no tengáis problemas de cervicales, porque vais a agitar melenas con este. La forma en la que el solo de guitarra hace la transición al puente anterior al estribillo final denota el buen gusto y la mejor ejecución que estos músicos demuestran durante todo el álbum.


Por otro lado, Bells” es un tema que me hubiese gustado ver continuar de la misma forma que empieza, ya que empieza arrasador, casi dando la sensación de ser un tema de un videojuego o de una película, pero la caída en el ritmo al empezar la primera estrofa pone de manifiesto una vez más las dudosas capacidades de la banda de tomar decisiones acertadas acerca de la estructura de sus temas. Sin embargo, las secciones por sí solas son de una indiscutible calidad, y “Bells” muestra sus auténticos colores como un tema algo más lento, pero igualmente sentido, e intenso como él solo. El contraste de la sección de piano con la posterior sección que mezcla sintetizadores con la voz de la cantante mezclando tonos dispares crea un tapiz sónico de diseño caótico, pero ordenado. ”Something Real” se presenta como una apropiada secuela a la más tranquila atmósfera de “Bells”, pero con un sentimiento melancólico mucho más marcado, que habla la belleza de la lucha y el sacrificio con la libertad como fin último. Sin embargo, se vuelve un poco pesado que “Dreams of Glycerin” también sea una balada, ya que es una disrupción total del ritmo general del trabajo, y resulta algo chocante, sobre todo después de ver cómo empieza el álbum, y no ayuda el hecho de que las tres baladas sean un poco indistintas, casi semejando ser un solo tema de 15 minutos de duración a tres temas individuales, lo cual nos pondría en la incómoda situación de tener que sugerir influencias progresivas en el elenco de la banda

Sin embargo, ”64 Bones” es una muy agradecida vuelta al ritmo inicial del disco, aunque con un giro de tuerca, en un tema que recuerda a algunos grupos de black metal con elementos góticos como Cradle of Filth en algunos aspectos, si bien los guturales de este tema suenan algo extraños, quizás sea por falta de técnica o por algún problema de producción, pero necesitan mucho refinamiento, si bien la ecualización es verdaderamente divina, y se compenetran con la voz de la cantante para ofrecer una experiencia auditiva auténticamente escalofriante.

"Los guturales ofrecen una experiencia auditiva auténticamente escalofriante.


El tema titular del disco es un asalto sónico en el más puro de los sentidos, avasallando al oyente con un motivo de guitarra inicial que sienta las bases para un tema taimado a la par que feroz, cuya evolución es tan inmediatamente perceptible como innegable. Sin embargo, no puedo negar que esperaba algo más de “The Road is Open” como tema, y que, si bien es un tema perfectamente funcional, esperaba algo más de fuerza en el tema que debería ser el más representativo, especialmente cuando “Seduced by the Sand” es un tema mucho más potente en su primer minuto que “The Road is Open” en sus casi 5 minutos, lo cual no hace sino prolongar el sufrimiento

"Seduced by the Sand es un tema que no puede faltar en los directos de la banda"

Seduced by the Sand”, por otra parte, es la epítome del anteriormente mencionado eclecticismo de la banda, aglutinando todos los estilos ya destacados, y con algunas transiciones poniendo de absoluto manifiesto las influencias progresivas que se intuían en anteriores temas del disco, pero que es un tema que muy fácilmente podría haber sido el titular del disco, como representación de las cualidades de la banda, y como un tema que no puede faltar en sus directos. Mención aparte requiere el hecho de que, si bien casi todas las canciones de este álbum sobrepasan los 4 minutos de duración, en muy pocas ocasiones se vuelve pesado o difícil de escuchar, algo debido enteramente a lo indiscutiblemente bien que suenan. Es un auténtico deleite escuchar cada segundo de este álbum si no tenemos en cuenta sus fallos.


En resumen, nos hallamos ante una banda que nos ofrece un estilo de metal muy único, y más importantemente, propio, cuyos nimios fallos pueden corregirse fácilmente con las apropiadas dosis de trabajo y esfuerzo, y que no dudo que tendrán a bien sorprendernos con un álbum más maduro aún, si cabe, en su tercer esfuerzo, el cual aguardamos ansiosamente. Mis más sinceras felicitaciones a los chicos de Black Desert por ser un oasis de estilos refrescante en un desierto árido de innovación y desarrollo de su medio artístico. 

Serrant

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