Crónica Arise + Somas Cure


Anoche, viernes 16 de octubre, Alicante recibía entre las puertas de la sala Marea Rock un concierto más que esperado por la costa levantina: Arise y los madrileños Somas Cure. 

Nada más llegar a la sala, bastante pronto, era sorprendente ver a la gente que había en la puerta esperando a que empezara el concierto. El entusiasmo se olía en el aire. 

Arise fueron los primeros en tocar, y el ambiente ya se notaba caliente desde el principio. 

En primer lugar, hay que ser francos sobre esta alineación de metalcore melódico: su debut en directo tras tres largos años de inactividad no dejó nada que desear a ninguno de los presentes, durante el cual demostraron una fuerza y cohesión entre sus miembros poco común. La cantante, Estefania Aledo, marcó todos y cada uno de sus temas con el entusiasmo que cabría esperar de un grupo inquieto por volver a ofrecer su particular marca de música al público; ¡y de qué manera! 

Desde el primer tema, “Busca En Tu Interior” hasta el último, “Aquareum”, que da nombre a su último disco, el cual no tuve la suficiente solvencia económica para, lamentablemente, permitirme en el momento, la banda destiló energía y presencia sobre el escenario, algo que se pudo ver reflejado en la actitud del público, que en ningún momento dio señales de estar en desagrado con lo que se estaba manifestando en el escenario.

Especialmente notable fue el séquito de amigos y seguidores fieles que estaban en la inmediación del escenario, los cuales cantaron y animaron todas y cada una de las canciones del directo, aunque esto no quiere decir que la banda se olvidase del resto de la sala a la hora de dirigirse al público. 

Estefania supo dirigirse a nosotros de forma entusiasta y cercana, algo que, a su vez, fue animando cada vez más al resto del mundo, derivando inevitablemente en un pogo de considerable tamaño hacia el final del directo que duró varias canciones, señal inequívoca del disfrute unánime de los asistentes.  

Los músicos no fueron menos que la cantante, y dieron todo de sí en su conjunto ataque sónico. Las guitarras de Rafa Esplugues y Albert Águiles sonaron tan claras como potentes, y la notable acústica de la sala no hizo sino reforzar el asalto sonoro que los chicos de Arise, potenciados por la sublime percusión de Carlos Guardado, pusieron sobre el escenario

Asimismo, es destacable la solvencia con la que fueron capaces de superar el hecho de tener que subir sin bajista al escenario, seguro a merced de circunstancias superiores al control del resto de miembros de la banda, que no por estar reducidos en número dieron un solo paso atrás, sin permitirse titubear un segundo respecto a lo que tenían que hacer esa noche: dar caña como los que más.

Mis más sinceras felicitaciones por haber sido capaces de lidiar satisfactoriamente con dicho infortunio, y por, aún así, haber puesto más de un pelo de punta y haber roto más de un cuello (el mío incluido).

En definitiva, una puesta en escena sólida y capaz, junto con un sonido fino y de muy buen gusto, respaldando a un estilo de metal muy propio fueron las señas de identidad del concierto de Arise, a los que felicito por haber podido volver a la escena con tanta fuerza, y a los que espero poder ver participando en muchos más directos en conjunto con otras bandas de la escena local, y con un poco de suerte, en algún festival donde puedan recibir la exposición que merece este grupo.

 


Serrant

 

Set list Arise:

 

Busca en tu interior
Infierno de los soñadores
Grito al viento 
Equilibrio 
Recuérdame
Espiral
Falsas promesas
Argos
Aquareum 


Serrant


Y tras casi una hora de pruebas, esperando a que los cabeza de cartel subieran al escenario para el concierto más esperado de la noche, por fin, la intro daba paso a SOMAS CURE. La gente ya estaba nerviosa y expectante, y los vítores empezaron a sonar por toda la sala en cuanto el primer riff de "Belial" dio la campanada de salida. 

La Marea Rock estaba a reventar de gente, no cabía un alfiler en la sala, y todos gritaban y vitoreaban a estos madrileños que venían a presentar su nuevo CD, "Mitos". 

He de destacar que, cuando empezaron a tocar, a mi casi me estalla la cabeza de lo fuerte que estaban los altavoces. Creo que en cuanto a la ecualización del sonido los técnicos de la mesa deberían de haber pensado en la gente que había en las primeras filas, por ciertos motivos que os iré contando. 

A penas nos dieron un pequeño descanso cuando "Te engañé", de su segundo álbum, nos dejaba sin aliento. Y es que este grupo es pura dinamita sobre el escenario, no paran un segundo, tanto Txema como Borja y, por supuesto, Víctor, mueven al público sin parar. 

En cuanto Txema pronunció el principio de "Di mi nombre" todos sabíamos ya lo que nos esperaba. La gente empezó a corear sin parar la canción, que a pesar de ser del último CD todos nos sabíamos al dedillo gracias al EP de "Helios". 

Con "Bitácora" nos demostraron a todos la solidez que tiene este grupo, aunque con la mala ecualización que había en la sala he de reconocer que esta canción perdió muchísimo. 

 Menos mal que con "La huida" el sonido parecía mejorar un poco, y la gente volvió a venirse arriba con un enorme pogo que ocupó gran parte de la sala, y que alrededor los que no estábamos metidos saltábamos como locos, impulsados por la fuerza de esta canción de su nuevo álbum. 

Para que el ritmo no decayera, volvimos a los inicios de Somas Cure con "Krysol", una canción con mucha caña de su primer CD "Parserval" en la que al público se le escuchaba casi más que al grupo en los coros, y en la que el pogo de la canción anterior todavía perduraba e incluso se hacía más grande si cabía. 

Nos dieron un pequeño descanso con "El reino del lobo", y menos mal porque estábamos ya todos agotados. Pero todavía nos quedaban fuerzas para seguir cantando con Txema, que es indescriptible el sentimiento que le pone a las canciones, y a esta especialmente. 

La fuerza y la brutalidad característica de esta banda volvió a hacer presencia con "Sanguine", donde el público se dejó la piel saltando y Víctor los dedos en el bajo que hacía retumbar la sala. Una canción con la que más de un cuello se quedó roto seguramente. 

Y sin descanso volvían a la carga con "Uno de cientos", donde me gustaría destacar la actuación de Darío a la batería, porque la verdad es que esos cortes nos mantuvieron a todos los pelos de punta. 

Alternando entre su segundo y su último CD, volvieron a por "Colisiones", y creo que fue a partir de aquí cuando el sonido de los altavoces ya empezaba a fallar demasiado. La voz de Txema se empezó a escuchar distorsionada y las guitarras demasiado picadas. 

Cuando el sonido era algo más suave, como en el principio de "Despierto" parecía que no se notaba tanto, pero en cuanto las guitarras subían un poco se volvía escuchar esa distorsión horrible. En cuanto a la voz, Txema es un cantante excepcional y me da rabia que se quedara ahogado por el fallo de la ecualización. 

En "Non grato" se notó bastante este fallo del sonido que os estoy diciendo, aunque a la gente parecía no importarle demasiado porque todo estaban extasiados escuchando, saltando y gritando con este grupazo. La pena es que los guturales a penas se escuchaban bien, y si estabas muy cerca del altavoz podían convertirse en una tortura. De nuevo digo que esto me da mucho coraje, porque una banda como Somas Cure donde los guturales son bastante buenos y acertados, se quedó eclipsada por un fallo en el sonido. 

Como ellos mismo dijeron, ¿quién les iba a decir hacía unos años que unos chicos de 15 años iban a llegar tan lejos en la música?, pues sólo hay que mirarlos ahora. Al echar la vista atrás, a una canción de sus inicios como "Parserval" a mi me queda muy claro como han llegado a donde están: haciendo lo que les gusta, haciéndolo bien y por inri que la gente disfrute con ello. Ésta es una de mis canciones favoritas y no me avergüenza confesar que me volví loca gritando en el estribillo y moviendo la cabeza sin parar. 

Sabíamos que la fiesta ya se iba terminando, y casi nos engañan cuando con "El buen soldado" nos dijeron que el concierto estaba llegando a su fin. Pero todos sabíamos que eso no podía ser, y es que se habían guardado lo mejor para el final. 

Ya estábamos todos reventados, pero aún nos quedaban fuerzas cuando sonó "Equilibrium" y es que ¿quién no pierde la cabeza con esta canción? Yo cada vez que la escucho no puedo evitar acordarme del Rock Arena 2014 y aquel chico que casi se rompe una pierna precisamente en este tema. Y en la Marea Rock no fue para menos, la gente perdió la cabeza y se hizo un pogo enorme del que no había dónde esconderse. El público la disfrutó como si no hubiera mañana. 

Pero cuando parecía que se había calmado la cosa, Txema empezó con "Llueve", la canción de presentación de su nuevo CD que, personalmente, es de las que se te mete en la cabeza rápido pero no hay quién se la saque después. Un temazo que demostraron que en concierto todavía puede sonar mejor que en el propio álbum. 

Ya todos estábamos esperando el final con una mezcla de pena y alegría. Nadie quería que el concierto terminara, pero todos nos moríamos de ganas por volvernos locos con "Helios", el tema con el que estos madrileños siempre suele terminar sus directos. 

Tras su actuación estelar, los aplausos se extendieron entre todo el público para esta enorme banda que por fin se había acercado a Alicante. Nadie se quiso perder la photo finish y Víctor se tiró al público que lo manteó y casi lo dejan bajar (y a punto estuvo de cargarse un foco de la sala con los pies en el aire). 

Se nota que los alicantinos estábamos ya deseando ver a este grupazo en concierto, que lo hicieron genial a pesar de los fallos en el sonido que hubo durante su actuación. Me gustaría darles las gracias por lo atentos que fueron con el público cuando se acercaron a que les firmaran el CD y comprar sus camisetas, que no dejaron a nadie indiferente y estaban encantados de recibir críticas sobre el concierto y de entablar una conversación con cualquiera. Hace falta más gente así en la música, porque con músicos de esta categoría, tanto como músicos como personas, da gusto estar. Y esto va también por sus compañeros Arise, que parecía que se sentían como en casa entre la gente, y que se portaron genial con todos los que se acercaron a stand para comprar su merchan. 


Ángela Schatten

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