RED FLAG CREW - Tides Of Blood

¡Arrrrr, grumetillos de agua dulce! ¡Arriad la mesana y levad anclas, zarpamos con la nueva marea hacia un refrescante disco de pirate metal con una multitud de influencias que no dejarán a nadie indiferente! De parte de los zaragozanos Red Flag Crew, nos llega su debut, Tides of Blood, que tras la presentación de su EP, nos ofrece un pirate metal como no hemos visto antes, que bebe de influencias tan variadas y dispares como Alestorm o Children of Bodom, y que diga que la voz del cantante me recuerda a la de Alexi Laiho no es sino un halago del más alto calibre, y es que pocos grupos nóveles consiguen trabajar de la forma en la que lo han hecho estos chicos, hacia los cuales me gustaría extender mis felicitaciones por tan fantástico trabajo. Sin más preámbulos, procedamos a la crítica. 

Como ya he mencionado en el párrafo anterior, Red Flag Crew (a los que me referiré como RFC por obvias cuestiones de brevedad) nos propone una interesante mezcla de géneros; no os confundáis, porque a pesar de ser genuino pirate metal, cubierto de escorbuto y bañado en el ron más farragoso que el Caribe tiene que ofrecer, consiguen, asimismo, amalgamar elementos de otros géneros de forma hábil, mezclando ritmos de thrash con tonos celtas y folk, puntuados por unas voces rasgadas al más puro estilo death metal, y con cambios que harían palidecer de envidia a muchos grupos que se tildan de progresivos. 

Todo esto, subrayado por una notable y muy pulcra producción técnica, hace que Tides of Blood sea una auténtica delicia para los oídos, ¡pero volved la vista a babor, ratas de cloaca, pues se acercan problemas!

"Propone una interesante mezcla de géneros"


Si bien es cierto que la composición de las canciones es, salvo por lo que voy a mencionar a continuación, estelar, sí que he de destacar que muchos de los temas del CD, en mi opinión, se exceden de duración, cuando, editando quizás algo mejor los temas, podrían haberse vuelto mucho más llevaderos. Me explico: la impresión que me deja Tides of Blood es que se trata de un disco con muy buenas ideas, pero que quizás pequen de repetición, y esto es un detrimento para el estilo de metal que los zaragozanos pretenden ser, que suele ser mucho más directo, pegadizo, y exento de florituras. Sugiero evitar caer en la tentación de extender las canciones bajo la falsa premisa de que un disco ha de tener una duración determinada, algo a lo que contribuyen las piezas instrumentales del disco, otro aspecto que destaco como de dudosa ejecución.

"Disco con muy buenas ideas, pero que quizás pequen de repetición"

Mi crítica hacia estos segmentos del disco es doble: por un lugar, las piezas instrumentales son excesivamente repetitivas. Entiendo la necesidad de dar un respiro auditivo al oyente entre canción y canción; sin embargo, repetir enésimas veces una misma idea no hace sino aburrir y colapsar a quien lo oye, dejándole incapaz de apreciar las canciones que vienen después, o escéptico ante lo que estas puedan ofrecer. 


Y convenientemente, ese es otro problema de las instrumentales: no cuajan bien con los temas a los que pretenden servir de introducción, ni por tono, ni por ritmo, ni por temática, por no decir que tengo mis reservas sobre la decisión de terminar el CD con un corte instrumental, sobre todo después del tema homónimo de la banda, que me parece fantástico para cerrar el CD. 

Por otra parte, destaco la pronunciación inglesa del cantante de esta tropa de ratas de mar, puesto que, incluso a través del estilo vocal del mismo, se pueden entender las palabras suficientemente bien como para apreciar el enormemente convincente estilo lírico de la agrupación, y la notable pasión por la historia de la piratería que representan en muchos de sus temas, si bien recomendaría dos cosas: la primera, revisar la gramática y la ortografía empleada si pretenden emplear el idioma para darse a conocer fuera de nuestras fronteras, puesto que este tipo de choques culturales ponen muy de manifiesto nuestro origen, y la segunda, capricho mío, sería que intentasen imitar los acentos típicos de los mayores piratas de la historia a la hora de pronunciar.

Sin duda, en el aspecto de voces, Red Flag Crew demuestra una soltura y una confianza contagiosas, hasta el punto de, y sin que sirva de precedente, hacerme desear que tocasen en nuestra lengua natal. Por otro lado, también me gustaría, de tener el gusto de criticar su segundo disco, ver algo más de experimentación en el apartado vocal, ya que, a pesar de ser adecuado, podría estar más explorado.

"Notable pasión por la historia de la piratería"


Como un breve apunte, me gustaría hacer mención a la excelente y muy divertida presentación del álbum, que pone de manifiesto por qué a veces merece la pena de verdad comprar los álbumes originales antes que descargarlos, ya que el estilo del libro de letras es fantástico, con unas imágenes preciosas, sin duda obra de un muy preparado artista, con unas fotos que dejan claro que esta banda va en serio, además de que el hecho de que cada miembro de la banda es, asimismo, miembro de la tripulación no hace sino subrayar el género que los zaragozanos quieren llevar por bandera con calavera y tibias cruzadas. 

"El estilo del libro de letras es fantástico, con unas imágenes preciosas"

Me gustaría, sobre todo, destacar los tres últimos temas propiamente dichos del CD, concretamente, "One Piece Does Exist", "Mermaids", y "Red Flag Crew", ya que estos tres temas bien podrían ser uno solo, y no me extrañaría nada ir a ver un concierto de estos malditos piratas y encontrarme con que, en efecto, es así.


Los tres se enlazan de forma perfecta y casi inadvertida, dando una muy necesitada cohesión a un disco que, hasta ese momento, parece pecar de la falta de compenetración entre canciones de la que sufren muchas bandas nóveles. Además, es de destacar el curioso y simpático guiño a la serie de anime, que demuestra que no hay forma de piratería que estos aguerridos navegantes no estén dispuestos a admitir como parte de su gremio, por no decir que, además, opino que debe ser una de las mejores canciones del disco. Si hay una razón para no dejarlo pasar, sin duda, esta es, por sus frenéticos ritmos y cambios, aunque quizás el estribillo choque demasiado con el resto de la temática de la canción, pero no por ello es menos destacable la fantasmagórica atmósfera que logra crear, dando el toque justo de variación a los arquetipos del pirate metal. 

Otros temas destacables me parecen "Half-Man", por su inconfundible temática piratesca, subrayada por los vítores de fondo, si bien se fuerzan demasiadas palabras en los estribillos;

"Destacar el curioso y simpático guiño a la serie de anime One Piece"


"Vulcano", por su toque oriental respaldado en ritmos sincopados y escalas disminuidas empleadas magistralmente, además de ser apropiadamente largo, y el humorístico uso liberal de términos piratescos en "Scurvy Dog", que a pesar de ser el corte más largo del disco, presenta una notable ejecución técnica por parte de los músicos, sobre todo en los cambios, algo que resuena a lo largo de todo el CD. 


En definitiva, Tides of Blood es un CD del que puedo decir francamente que me gustaría tener una copia, puesto que me parece que el esfuerzo, el buen gusto, y la notable técnica de los integrantes de RFC se destila de todos y cada uno de los temas del disco, como si del mejor ron de caña se tratase (pasando por alto los instrumentales). Ardo en deseos de que se dejen ver por tierras cercanas a mí, y de tener el gusto de evaluar su siguiente esfuerzo, si bien algo más refinado que el primero, evitando caer en ideas preconcebidas sobre lo que se debe hacer, y que, simplemente, dejen fluir su creatividad para darnos lo mejor de si mismo, ya que no por tener un disco solo 8 temas es peor que uno con 12. 


Serrant

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